Blog EnQuarentena
Si tú sabes leer y escribir y yo no, entre tú y yo hay una diferencia sustancial que puede marcar el desarrollo de nuestras vidas. Si lo extendemos a toda una sociedad, la división entre alfabetizados y analfabetos puede ocasionar una auténtica fractura que conduzca a una estratificación social, ya que unos tendrían más oportunidades y conocimiento que los otros. En Catalunya por suerte gozamos de la enseñanza gratuita obligatoria hasta los 16 años que garantiza (al menos teóricamente) la igualdad de oportunidades para todos. De esta manera se logra la llamada inclusión social.
De las clases sociales a las clases digitales
A causa de la revolución digital y el auge de las telecomunicaciones de los últimos 15 años nos encontramos con una nueva amenaza para la inclusión social: el analfabetismo digital. La falta de competencias en Tecnologías de la Información y de la Comunicación sumado al excesivo coste mensual (alrededor de 40€) que supone en España el acceso a la telefonía e Internet, provocan que poco a poco se generen dos clases sociales con oportunidades muy diferentes: los conectados y los desconectados. Estas diferencias entre unos y otros es lo que conocemos como la brecha digital.
Algunos datos reveladores
Para ilustrarlo he representado unos datos recopilados por el IDESCAT referentes al uso de las TIC en los hogares catalanes. En concreto nos centramos en un indicador: el uso de Internet en los últimos 3 meses.
Uso de Internet
En cada sociedad hay colectivos más vulnerables encuanto a la alfabetización digital. Por ejemplo, en regiones de gran dispersión geográfica, son los habitantes de núcleos de población pequeños los más desfavorecidos. No es el caso de Catalunya, donde apenas se registran diferencias en este aspecto. Otra cosa diferente sucede con los dos colectivos más vulnerables : los mayores de 65 años y los asalariados con ingresos inferiores a los 1100€ al mes. Sólo un 19.4% de los mayores de 65 se había conectado en los últimos 3 meses en comparación con el 93.5% de los adolescentes que sí que lo habían hecho. Siguiendo una proporción similar, sólo el 22.9% de las remuneraciones bajas se había conectado, cifra que contrasta con el 93.3% de las remuneraciones altas.
Hay algunas causas que explican estas diferencias. Los adolescentes, la mayoría estudiantes, tienen mayores competencias en TIC y en muchas ocasiones pueden acceder a Internet desde los centros de formación. De igual manera las remuneraciones altas es muy probable que usen las TIC para su trabajo diario y que puedan acceder a Internet desde sus centros laborales. No obstante, conocer las causas de la brecha digital no significa que dicha brecha esté justificada. "Claro, si no necesitan Internet en su trabajo, lo normal es que lo desconozcan". Esta actitud respecto a la alfabetización digital nos parece aceptable, pero ¿qué pensaríamos de la misma actitud respecto a la alfabetización? "Claro, si no necesitan leer y escribir en su trabajo, lo normal es que lo desconozcan". Por lo tanto, no cabe la actitud de resignación, sino que debe empezar una batalla por la inclusión digital que ayude a preservar en nuestros días la inclusión social.
Un puente de esperanza que conecta ambos lados de la brecha
Después de seguir navegando por los datos encontré un flanco por donde podría librarse la batalla de la inclusión. La verdad es que es una idea recurrente pero nunca la había podido apoyar con cifras. Veamos de qué hablo:
Uso de Internet
Tal como nos dice nuestra experiencia cotidiana, existe una penetración mucho mayor en la sociedad (y también en los dos grupos estudiados) de la telefonía móvil en comparación con el uso de los equipos informáticos. De esta manera, aunque sólo el 24.9% de los mayores de 65 hayan usado alguna vez un ordenador, sin embargo los que alguna vez han usado el móvil llegan al 70% (casi el triple). Las personas con baja remuneración tienen una mayor experiencia en el uso de los equipos informáticos (en parte gracias a los más de 20 años de "clases de informática" en la escuela), si bien los que alguna vez han usado el móvil casi doblan a los usuarios informáticos.
Ante este panorama la estrategia la podría diseñar un niño: el caballo de Troya necesario para subsanar la brecha digital está en la telefonía móvil. Los móviles son ordenadores simplificados, con gran popularidad, relativamente asequibles, de uso generalizado y que también permiten acceder a Internet. La táctica para conseguir este objetivo tiene que ser abordada desde una perspectiva multidisciplinar, pero si me permitís una solución "periodística" se podría resumir en: "Internet a través del móvil subvencionado por el Estado para Mayores de 65 y trabajadores con un salario bruto anual inferior a los 15.000€". Ahora en serio, hemos de plantearnos un acceso a Internet a través del móvil económico y real, que pueda suponer la puerta de acceso a la red de los colectivos con más riesgo de quedarse off-line.

1 comentarios:

Capitán Spiff dijo...

I agree with you! oye.. y que pasa con la típica señora de 50 años que dice: internet?¿ qué es eso? nono, eso a mi me suena a chino.. bueno quiero decir.. hay bastante gente así, tienen medios pero no se si por pánico o dificultad reniegan de las nuevas tecnologías. En todo caso, estoy de acuerdo contigo, los datos son los datos! gracias por tu interpretación!!

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